¿Cuáles son las prestaciones de la Seguridad Social para autónomos?

¿Cuáles son las prestaciones de la Seguridad Social para autónomos?

Si eres un trabajador autónomo, por cotizar, tienes derecho a unas coberturas que, normalmente, los trabajadores por cuenta ajena, gozan con normalidad. En el caso de autónomos suele ser algo diferente. A continuación vamos a explicar, paso a paso, cuáles son esas prestaciones de las que puede disfrutar un trabajador autónomo.

Requisitos para tener cobertura de la Seguridad Social

Los trabajadores por cuenta propia, en primer lugar, tienen que estar dados de alta en el Régimen de Trabajadores Autónomo (RETA). También será necesario estar al corriente del pago de las cuotas de autónomos.

Las cotizaciones de los autónomos a la Seguridad Social marcan las cuantías que percibirán estos en cualquiera de las situaciones por las que se puede percibir una prestación. A diferencia de los trabajadores por cuenta ajena, los autónomos deciden cuál será su base de cotización y, por ende, cuáles serán sus coberturas.

Para poder disfrutar de todas las coberturas que detallaremos, el autónomo debe abonar un mínimo del 30% de la base de cotización. En 2021, la base de cotización mínima es de 944,40 euros, lo que supone unas cuotas mensuales de 286 euros.

Tipos de prestaciones de la Seguridad Social para el autónomo

Asistencia sanitaria

Los trabajadores autónomos reciben asistencia sanitaria de igual forma que un trabajador por cuenta ajena. Es decir, pueden disfrutar de los servicios asistenciales del Servicio Nacional de Salud (SNS) tanto en su cartera común básica como en la suplementaria y los servicios accesorios. 

Para poder disfrutar de esta asistencia sanitaria, el autónomo debe estar afiliado a la Seguridad Social y en situación de alta en el RETA. También en el caso de los autónomos que ya se encuentren en situación de pensionista o en el caso de otras prestaciones periódicas, como el subsidio por desempleo.

Prestación por cese de actividad

Se trata de la cobertura de la Seguridad Social para el autónomo que se equipara a la prestación por desempleo en los trabajadores por cuenta ajena. Es lo que se conoce popularmente como «el paro del autónomo».

Esta prestación por desempleo para el trabajador por cuenta propia es de obligada cotización desde el 1 de enero de 2019, ya que antes era opcional con matices. Esta incluida en la cuota que el trabajador paga cada mes, con un tipo de cotización del 0,70% de la base de cotización elegida.

Prestación por incapacidad temporal

Es un subsidio que está destinado a cumplir las pérdidas originadas por una enfermedad o accidente que le impiden trabajar, temporalmente, el autónomo. Ese cese de actividad para el trabajador, que requiere asistencia de la Seguridad Social, generará una prestación por incapacidad temporal que varía en función de la situación:

  • En el caso de enfermedades comunes y accidentes no laborales, la cuantía a percibir será el 60% de la base reguladora desde el 4º días de la baja hasta el 20º, inclusive, y del 75% desde el 21º día en adelante.
  • En el caso de una enfermedad profesional o accidente de trabajo, la prestación por incapacidad temporal será del 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja.

Prestación por incapacidad temporal

En este caso, el trabajador autónomo habrá sufrido una enfermedad o accidente que le impiden trabajar de forma permanente. Esta pensión puede llegar a ser vitalicia y existen cuatro tipos: permanente parcial, permanente total, gran invalidez y permanente absoluta. 

La pensión recibida por el autónomo variará también en función de tres factores: si se tiene un cónyuge al cargo, si no tiene cónyuge o si el cónyuge no está al cargo.

Prestación por maternidad o paternidad

Antes se diferenciaba entre el permiso de maternidad y el de paternidad pero esto no es así. En 2021, tanto padres como madres pueden gozar de 16 semanas, o 112 días, de prestación y baja por maternidad o paternidad.

La baja da comienzo, para ambos, en el mismo día de la hospitalización de la madre y debe ser notificado el nacimiento a la administración en un plazo máximo de 15 días después del mismo. Para el autónomo, esta prestación es del 100% de la base reguladora, y para calcularlo, se tienen en cuenta los seis meses previos al día que se cursa la baja.

Prestación por riesgo durante embarazo o lactancia

Si una mujer autónoma embarazada sufre una situación en la que su actividad por cuenta propia pueda influir negativamente en su salud o en la del feto, podrá optar por una baja y una cobertura por riesgo durante embarazo o lactancia. Esta también se puede extender durante el período de lactancia.

Es, igual que la anterior, una prestación para la trabajadora autónoma del 100% de la base reguladora, determinada por la base de cotización. Además, estará bonificada al 100% también la cuota de autónomos, de la que la trabajadora estará exenta de su pago en el plazo que dure esta baja.

Prestación por lesiones permanentes no invalidantes

La Seguridad Social también contempla situaciones en las que el autónomo sufra una lesión, mutilación o deformidad, causadas por enfermedades laborales o accidentes de trabajo. Esta prestación por lesiones permanentes no invalidantes, en su propio nombre indica que cualquiera de estas afecciones sufridas por el autónomo son de carácter permanente, pero no le impiden trabajar, seguir desarrollando su actividad profesional.

La cuantía dependerá de si el autónomo pertenece al Régimen General o Regímenes Especiales, así como por la disminución física que le suponga al autónomo. 

Prestación por jubilación o pensión por jubilación.

El objetivo de esta prestación es cubrir la pérdida de ingresos que sufre un trabajador llegada la edad de jubilación, poniendo fin a su vida laboral.

Prestaciones de muerte y supervivencia y prestaciones familiares

Las primeras prestaciones están destinadas a compensar la situación de necesidad económica que produce, para determinadas personas, el fallecimiento de otras. Son las pensiones de viudedad, auxilios por defunción o pensiones en favor de familiares.

Por su parte, las prestaciones familiares están destinadas a cubrir la situación de necesidad económica o de exceso de gastos que produce, para determinadas personas, la existencia de responsabilidades familiares y el nacimiento o adopción de hijos en determinados casos.

Prestaciones de seguro escolar

Este es un seguro que protege a los estudiantes, menores de 28 años, que cursen estudios oficiales desde 3º de Educación Secundaria (E.S.O), hasta el final del tercer ciclo universitario, mediante prestaciones sanitarias y económicas, en caso de enfermedad, accidente escolar e infortunio familiar (como ruina familiar o fallecimiento del cabeza de familia).